lunes 8 de febrero de 2010

maybe tomorrow

It wastes time
And I'd rather be high
Think I'll walk me outside
And buy a rainbow smile
But be free
 
Creo que he repetido esta canción mil millones de veces.
Y lo que me queda.
A 120 km/s.

Momento Sunglasses Lamento, 2





let your music be with you everywhere


La próxima, una alegre y de calidad cuestionable. Que os acostumbrais :)

domingo 7 de febrero de 2010

canción para "la otra", o "el otro"

sábado 6 de febrero de 2010

Momento Sunglasses Lamento, 1









Inauguramos sección.

de pelis ñoñas

Jesse – Joder, ¿por qué no viniste a Viena?
Celine –  Ya te lo he dicho…
Jesse – Ya lo sé, pero… Me hubiera gustado. Podría haber sido todo tan distinto.
Celine – ¿Tú crees?
Jesse – Pues sí.
Celine – O no. Quizás nos hubiéramos odiado.
Jesse – (Entre risas) Como nos estamos odiando ahora, ¿no?
Celine - (Bromeando) Puede que esto sólo funcione en los encuentros breves, paseando por ciudades europeas. Cuando hace buen tiempo.
Jesse – ¿Por qué ni siquiera nos dimos el teléfono?
Celine – Porque… ¿éramos jóvenes y tontos?
Jesse - ¿Tú crees que aún lo somos?
Celine - (Después de un silencio) Cuando eres joven piensas que sentir esa chispa es fácil. Luego te das cuenta de que pasa tan pocas veces…
Before sunset,  Richard Linklater.

Lo copié de algún lado, yo no he visto esta peli, pero lo de la chispa tiene su chispa.



creo que voy a empezar a romperme

¿No ves que si hemos perdido
hemos ganado historias que contar?
  

 Montt.

viernes 5 de febrero de 2010

feeling good



jueves 4 de febrero de 2010

el grito en el cielo

En qué he estado tan ocupada los dos últimos años de mi vida para no enterarme de que volvieron los New Kids.

Mejorados, maduritos y dándose el lote.
La crisis de los 40, imagino.
El vídeo no tiene desperdicio.

now I'm determined I'm gonna get it right




Life is too short to play silly games


Lo que yo quería era poner el video, que pone body &  mind a funcionar, pero no me deja.
Que vuelvan esas gafas.
Que tengais buen día (click)


El collage desde Coolnalism.

miércoles 3 de febrero de 2010

Lamento

Hoy que necesitaba una inyección de endorfinas, gastar mucha, mucha energía cuajada en forma de incertidumbre, y liberar todo el estrés que porto a cuestas interiormente, he tenido que saltarme la clase de Body Pump, mi gozo en un pozo. He ido a la de Spinning a duras penas, con una contractura lumbar de caballo, a ver si el deporte era tan bueno como para anular, o paliar al menos, la molestia. El monitor de Hapkido, (deportista de élite y uno de mis personal trainer), me ha metido en el despacho, me ha hecho cruzar los brazos por delante del pecho, me ha rodeado por detrás y me ha levantado como un saco de patatas parisinas. Mis vértebras han crujido de lo lindo y he sentido un gustito tremendo que ha durado 0'2, y que se llama -a ver...- poner la columna en su sitio. Me ha dicho que la "agujeta" perdura, pero que estaba arreglado. Así que cuando se me han quitado los colores y me he puesto bien la camiseta, me he ido a montarme en la bici, y ha sido un suplício el corregir la postura y el doblar el tiempo del pedaleo, amortigüado, claro que sí, por los mimos de los petados. Oye, qué atentos, qué tender. Total, que el dolor perdura, y joder si perdura, y no tengo yo el cuerpo para saraos musico-deportivos dance, ni Arturito mediante, pero no por ello vamos a dejar de rescatar un temazo de los nuestros. Vamos a poner entonces uno de los de cuando ya tienes que relajarte e ir parando la bici, y secarte el sudor divinamente, y mover los hombros hacia atrás como Eva Nasarre y estirar gemelos. Éste lo he llevado yo, porque soy así y me gusta dar amor y música.

No voy a mentir, a mí me pilló siendo una nena, -creo que hablamos del año 89 y yo miento (ma non troppo) en el perfil- pero yo era precoz para la lectura y la musicofilia y me compraba, ya ahí, la Super Pop, a la que renuncié prontamente en cuanto me decepcionó la calidad de los artículos... y de los pósters. El chasco más grande de mi vida no fué cuando supe que los Reyes eran los padres, sino el de esta gente, que pasaron a la historia como los padres del playback. Así que ahorraos las críticas deconstructivas, porque yo recuerdo que la gente era muy felíz cuando sonaba aquel chorus:  It's a tragedy for me / To see the dream is over / And I never will forget the day we met /Girl I'm gonna miss you ... y daban ganas de querer y de echar de menos. Y así lo quiero recordar. Con los ojazos que tenía Rob Pilatus. Eran tiempos ingenuos.

Ya está bien por hoy, aquí me planto, que el relajante muscular por poco me hace contaros el primer beso. A cantar. Que me duele.

la dolce vita

"....Pero esta película, generosamente repleta de escenas geniales, adquiere uno de los momentos estelares en la Fontana de Trevi. Esta secuencia estuvo inspirada en el reportaje gráfico que, en el año 1920, llevó a cabo Pierluigi Praturlon sobre la luna de miel del matrimonio Fitzgerald. Zelda se arrojó a la fuente de Union Square, en Nueva York, mientras el autor de El gran Gatsby la imitó lanzándose a la que hay frente al Hotel Plaza".






ABCD LAS ARTES Y LAS LETRAS, Enero 2010. Nº 932
 

martes 2 de febrero de 2010

A brisa do coraçao



Sostiene Pereira.

piel roja

Pies-ligeros, Alce-Negro, Hijo-del-Trueno, así llamaban en el cine a los indios pielesrojas; durante el mes de octubre también Brezo tuvo su nombre, era el-amor-sin-sitio. Ella me rondaba como un pájaro carpintero, pequeños picotazos intermitentes de visitas y llamadas me asolaban al día, introduciendo otro tiempo en mi tiempo, y así quedaba yo desconcertado. Era el amor sin sitio que iba adueñándose de mis gestos; marcándome las manos -que mantenía suaves, recién lavadas siempre, no fuera ella a venir a mi casa de pronto y pudiera yo tocarla por dentro-; poniéndome un deje de tristeza en la comisura de los ojos, un halo noble de tuberculoso antiguo que era Brezo, ese círculo malva y rosa era Brezo, era saber que yo tendría que quererla fuera de los marcos de todas las ventanas, fuera del tiempo y a veces fuera de ella misma, como un adúltero, como un enfermo que conoce el signo de su mal y no se lo ha dicho a nadie. Yo no iba a morir, mi cuerpo no estaba condenado pero sí mi amor; el hombre no puede levantar su amor por el cielo durante más de unos meses y cómo hacérselo saber sin causar daño, retardando los días, espaciando el número de ocasiones en que habríamos de vernos para alargar el cómputo.
Al principio yo tenía miedo de la figura de Brezo, después supe que debía tener miedo de su imaginación. «A veces te imagino», dijo una tarde y yo sentí vértigo. Ella había estado en mi casa y había retenido la disposición de los objetos. Luego, me imaginaba. Qué forma de posesión. Al caer la noche, por ejemplo, hacía yo mi cena, pan de molde y atún en aceite, un tomate, una cerveza y de pronto, el plato sobre la mesa baja del salón, la servilleta en las rodillas, el emparedado camino de mi boca, de pronto se me ocurría: «¿Estará imaginándome?». Al cabo de unos días era más complicado: «¿Estará imaginando que yo me estoy preguntando si ella está imaginando que yo... ?»


Belén Gopegui, La escala de los mapas

 

Todo mis planes caben en una canción.

and that's just what they'll do

 
 

lunes 1 de febrero de 2010

let´s get physical

There's nothin' left to talk about, unless it's horizontally
Let me hear your body talk



Qué heavy, me encanta.

domingo 31 de enero de 2010

a la Puerta de Toledo, madre, le tengo celos

(continuará).

de nuevo domingo

viernes 29 de enero de 2010

venga vale, la de verdad


Para el Busca, nuevamente.

lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo

El Buscador de Miradas se merece otro tema más elegante, más sustancial, más calentito. Pero me sale de dentro y no sé reprimir mis deseos. 
Va por vos.

A tí no te compré
Por eso no te vendo


El que yo quería de verdad es éste, pero sería demasié.

De hombros y viernes

Llora cuanto quieras
sobre mi hombro,
desahógate,
cuenta conmigo
para lo que te haga falta.
 
Pero no te equivoques,
no soy mejor que él:
 
le envidio
cada una
de tus lágrimas.
 
Karmelo C. Iribarren, El amigo

miércoles 27 de enero de 2010

spinning con arturo y cocker

Me ha tocado la clase todita para mí sola, todo machotes. Empiezo a pensar que voy a la hora machorra, pero no, ha coincidido... otros días van veinteañeras moldeadas con ganas de caña, la conductora del bus urbano, la ejecutiva que se desfoga, y las mamás que aprovechan para echarse la base de maquillaje e ir con la cara lavada. Ha sido purita casualidad, aunque últimamente se repite el episodio: Lolita Lamento sudando entre bomberos, policias, técnicos de aire acondicionado, el de Banesto, papás y papitos... y el resto de profesiones que yo les adjudico al tun tun, prejuzgando, claro, a los que no conozco.
Hoy ha sido grandioso.
Normalmente cuando la monitora de turno gritaba "¡Acóplate!", pues una se apoyaba en el manillar con el culo en pompa sin dejar de pedalear, pero... ay, cuando lo grita Arturo.

Unchain my heart baby let me be


martes 26 de enero de 2010

si tienes 20 minutos enteros, quédate



domingo 24 de enero de 2010

el ritmo no perdona

Eight days a week
Is not enough to show I care



sábado 23 de enero de 2010

baja fidelidad en la sangre



Joseph tribute to The Killers. Qué arte.

venga, vale... la belleza está en el interior

[Ayer empecé a divagar y no terminé, y como si me hubiese medio leído la mente, la Gran Fiebre se ha pronunciado también sobre la belleza. Aquí se sigue una línea mucho menos profunda, merece la pena sin duda leerla a ella, pero bueno, aún así, publico].
En nuestro interior hay un guapo que sacamos a las afueras. Bueno, corrijo: todos tenemos una belleza que trasladamos al exterior, en mayor o menor medida. Por ese motivo el mundo no es aburrido y hay, para gustos, colores; por esto los feos no están con los feos y los guapos con los guapos; por eso a mí me puede parecer un callo el novio de mi prima y el mío un Adonis, y al revés. Por eso tan trillado y no menos certero de que la belleza está en el interior. La belleza es tan abstracta que es un todo. A ver, que no quiero filosofar. Este iba a ser y será, un post superficial, ma non troppo. Yo quería hacer recuento de unos cuantos no-muy-guapos que me parecen increíblemente atractivos. Por supuesto espero aportaciones, podemos hacer un catálogo muy jugoso y pedagógico: la belleza alternativa 2.0. Por supuesto también, aquí puede ir mucho de mi bagaje freudiano, y del vuestro si participais. Pero recordemos que no estamos aquí para juzgar, ejem.
Y es mixto, of course.
Ahora sólo caigo en Mikel Erentxun. (Y lo ví in person de chiquitilla!)
Con su pelo me entretenía yo.


jueves 21 de enero de 2010

intimming con Lamento

jueves



A veces tenemos que darnos un consejo a nosotros mismos.
Y hacernos caso, claro.



(Ilustra Alberto Montt).

martes 19 de enero de 2010

spinning con elena 33 y 1/4

I can't go any further than this
I want you so badly, it's my biggest wish




Dicen que hay que estar en la onda y yo hago mi esfuerzo. Pero sigue gustándome más cuando sale ésta, y ésta y ésta y todos cantamos motivados con cualquier tiempo pasado, fuera como fuera.

Voy cruzando el río...

lunes 18 de enero de 2010

máxima filosófica que leí en algún sitio

"Estoy en una situación tan delicada,
que si mi mujer se va con otro, yo me marcho con ellos"

domingo 17 de enero de 2010

Fever





A quien corresponda :).

sábado 16 de enero de 2010

no es de sifón

lo que debo hacer
con lo que quiero
lo que quiero tener
con lo que tengo



viernes 15 de enero de 2010

obligaciones


De joven, compartí piso con una chica que lo primero que me dijo fue que le reventaba fregar los cacharros, de manera que me tocó a mí. Al principio me parecía un engorro, creo que porque me empeñaba en terminar en seguida, pero luego le cogí gusto y limpiaba en una hora el mismo número de platos que cualquier persona normal habría liquidado en media. Lo que me gustaba de aquella actividad era que me ponía intelectualmente en marcha. A los diez minutos de estar sacándole brillo a una cacerola de aluminio, las neuronas trababan amistad entre sí y resolvía problemas que en la mesa de trabajo me habrían llevado días. Fregar me ayudaba a entrar en un raro estado de concentración del que obtenía beneficios increíbles. Sin embargo, a mi compañera le sentaba fatal verme disfrutar de ese modo y comenzó a pensar que compartía piso con un depravado.
—¿Pero tú por qué no protestas cuando te toca fregar?
—Porque me gusta.
—No gastes bromas. Cómo te va a gustar.
—Es cierto. El correr del agua y el ver cómo se marcha la porquería de las sartenes por el sumidero me hunde en una especie de éxtasis que me ayuda a reflexionar sobre la existencia.
Al principio pensó que le tomaba el pelo, y luego que era un pervertido. Cuando teníamos invitados y me veía levantarme después de comer para recoger la cocina, la oía murmurar cosas sobre mí. Una vez llevó a su madre, quien tras observarme de arriba abajo me preguntó si era yo ese al que le gustaba fregar.
—Soy uno de ellos —respondí sintiéndome miembro de una secta secreta de fregadores repartidos por el mundo.
Al día siguiente la chica abandonó el piso sin despedirse y tuve que poner un anuncio en los tablones de la Facultad, pues no podía hacer frente yo solo al alquiler. Siempre he preferido vivir con mujeres que con hombres, por lo que solicité una compañera. Vino una estudiante de medicina que lo que no podía soportar de ningún modo era tender la ropa. Yo nunca me había ocupado de eso, pero a las pocas semanas empezó a gustarme y estaba deseando encontrar algo mojado para colgarlo de las cuerdas. Bien es cierto que teníamos un patio interior muy sugerente, y que a mí me apasionaba imaginar las vidas que discurrían al otro lado de las ventanas que se veían desde la nuestra. Al poco, me pasaba la vida tendiendo y mi compañera empezó a sospechar que había ido a caer con un mirón o un psicópata, así que se fue y tuve que poner otro anuncio gracias al que aprendí a cocinar, y así de forma sucesiva.
Evidentemente, tengo una rara capacidad para que acabe gustándome lo que he de hacer por obligación. Ello me ha creado fama de bicho raro entre mis conocidos. También eso me encanta, y lo cultivo, lo mismo que tender la ropa o fregar cacharros. ¿Es grave, doctor?.

Los objetos nos llaman, Juan José Millás